El codo de tenista y otras tendinopatías por sobreuso suelen manejarse de forma conservadora, con reposo relativo, ajuste de la actividad y rehabilitación dirigida. El PRP se considera en casos seleccionados, con la advertencia de que su evidencia es variable.
Qué son las tendinopatías por sobreuso
El codo de tenista (epicondilitis), la tendinitis del hombro o la del tendón de Aquiles aparecen cuando un tendón se sobrecarga de forma repetida y su capacidad de reparación no alcanza a compensar el esfuerzo. El síntoma típico es dolor localizado que aumenta con el uso de la zona y mejora con el reposo. El manejo inicial es conservador: identificar y ajustar la actividad que causó la sobrecarga, controlar el dolor y, sobre todo, un programa de rehabilitación dirigida que cargue el tendón de forma progresiva [11].
¿Y el PRP?
En algunas tendinopatías el plasma rico en plaquetas se plantea como una opción dentro de un plan que incluye rehabilitación. Conviene ser honestos: su evidencia es variable según la condición y la preparación —en artrosis de rodilla, por ejemplo, algunos estudios muestran mejoría del dolor [3] mientras que un ensayo de referencia no encontró beneficio sobre placebo [4]—, por lo que no se plantea como una solución garantizada, sino como una opción a valorar caso por caso.
Por qué las tendinopatías requieren paciencia
Los tendones se adaptan y reparan más despacio que otros tejidos, por lo que las tendinopatías rara vez se resuelven de un día para otro. El pilar del tratamiento es un programa de carga progresiva del tendón, que estimula su recuperación de forma controlada, y exige constancia durante semanas [11]. Buscar atajos —reposo total prolongado o, al contrario, aguantar el dolor entrenando igual— suele empeorar el cuadro.
Qué esperar de la valoración
En consulta se identifica qué tendón está afectado, se descartan otras causas del dolor y se ajusta la actividad que generó la sobrecarga. A partir de ahí se define un plan que casi siempre tiene a la rehabilitación como base, y en el que opciones como el PRP se consideran solo si el caso lo justifica, con expectativas realistas [3][4]. Conviene acudir si el dolor de un tendón persiste pese al reposo, reaparece cada vez que se retoma la actividad o limita tareas cotidianas.
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Referencias
- 1.Bensa A, et al. PRP Injections for Knee Osteoarthritis: A Meta-Analysis of RCTs. Am J Sports Med. 2025;53(3):745-754.
- 2.Bennell KL, et al. Intra-articular PRP vs Placebo (RESTORE). JAMA. 2021;326(20):2021-2030.
- 3.Herring SA, et al. Team Physician Consensus Statement. Med Sci Sports Exerc. 2024;56(3):385-401.
Contenido informativo con revisión clínica de la Dra. Andrea Pintor. No sustituye una valoración médica individual.
