Una fractura por estrés es una pequeña lesión del hueso causada por sobrecarga repetida, frecuente en corredores y en quienes aumentan su actividad física rápidamente. Se manifiesta como dolor que aparece con la actividad y mejora con el reposo, y requiere valoración para no dejar que progrese.
Cómo se produce y cómo se reconoce
Las fracturas por estrés no se producen por un golpe único, sino por la acumulación de microcargas sobre un hueso que no alcanza a adaptarse al ritmo del esfuerzo [20]. Son típicas en corredores, en deportistas que intensifican su entrenamiento y en personas que retoman la actividad de forma abrupta. La molestia característica es un dolor localizado que aparece con la actividad y cede con el reposo, y que tiende a empeorar si se ignora. Un punto importante: al inicio pueden no verse en una radiografía simple, por lo que el diagnóstico se apoya en la sospecha clínica y, cuando se requiere, en estudios de imagen más específicos [21].
Cómo se manejan
El manejo se centra en reducir la carga sobre el hueso afectado y en corregir los factores que llevaron a la sobrecarga: la progresión del entrenamiento (aumentos demasiado rápidos), el calzado y la superficie, y aspectos como la nutrición y el descanso [21][22]. La reincorporación a la actividad es gradual y guiada, para permitir que el hueso se recupere sin recaer. La prevención es la mejor estrategia: aumentar la actividad de forma progresiva, respetar los tiempos de recuperación y no ignorar el dolor temprano [22].
Quiénes están más expuestos
Aparecen con más frecuencia cuando se combinan varios factores: aumentos rápidos en el volumen o la intensidad del entrenamiento, cambios de superficie o calzado y aspectos individuales como una nutrición o un descanso insuficientes [21][22]. No son exclusivas de atletas de élite: cualquier persona que incremente su actividad de forma brusca, por ejemplo al empezar a correr, puede desarrollarlas.
Por qué no conviene aguantar el dolor
La tentación de seguir entrenando a pesar del dolor es comprensible, pero en una lesión por estrés suele ser contraproducente: la sobrecarga continua puede hacer que la lesión progrese y que la recuperación sea más larga [20]. Detenerse a tiempo y buscar valoración no es rendirse, sino la vía más rápida para volver a la actividad. En consulta se confirma el diagnóstico, se define cuánto reducir la carga y se traza un plan de retorno gradual.
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Referencias
- 1.Presutti F, et al. Stress Fracture in Athletes: A Practical Approach. J Clin Med. 2026;15(8):3077.
- 2.Schroeder JD, et al. Bone Stress Injuries: Diagnosis and Management. Am Fam Physician. 2024;110(6):592-600.
- 3.Patel DS, et al. Stress Fractures: Diagnosis, Treatment, and Prevention. Am Fam Physician. 2011;83(1):39-46.
Contenido informativo con revisión clínica de la Dra. Andrea Pintor. No sustituye una valoración médica individual.
